Katharina Fritsch
Alemania, 1956
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Su vocación artística se despertó de forma muy precoz. En 1979 se trasladó a Düsseldorf para estudiar Pintura en la Kunstakademie, aunque no tardó en empezar a experimentar con la escultura. Esta se convertiría en el soporte principal de sus obras hasta la actualidad, aunque la artista no renunció a breves incursiones en el sound art y el diseño de espacios arquitectónicos ideales. A mediados de los años ochenta, Fritsch comenzó a realizar proyectos escultóricos pensados para un entorno determinado, como Elefant (1987), pieza expuesta en el Kaiser Wilhelm Museum de Krefeld, que le otorgó gran notoriedad. A partir de entonces, sus obras han ido ganando en densidad simbólica y en monumentalidad. Buena muestra de ello es su famosa Rattenkönig (1991-1993), un círculo de 16 inmensas ratas negras de poliéster pintado, obra creada para el Dia Center for the Arts de Nueva York, que ha podido verse en numerosos museos de todo el mundo. Algunos temas son recurrentes en su carrera: la cultura popular –de la que tomó gran parte de su iconografía–, los problemas que plantea la exhibición pública del arte, la experiencia que a partir de esta percibe el visitante, y la tensión que se establece entre la apariencia visual del arte y su mensaje último. En la actualidad reside en Düsseldorf.
Ferran Barenblit

Obras del artista en la colección Obras del artista en la colección

  • Soporte con vírgenes / 1987 -