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Premios Arte y Mecenazgo 2015: realzando el valor social de la cadena del arte

Realzar el valor del mecenazgo para implicar a la sociedad en la construcción y preservación de nuestra cultura. Éste es uno de los principales objetivos de los Premios Arte y Mecenazgo, una apuesta de la Fundación AyM para activar mecanismos que promuevan la difusión del arte.

 

Muchos de los galardones que se otorgan actualmente en el sector del arte suelen reconocer la labor de los artistas, el primer eslabón en la creación artística.

 

Sin embargo, la cadena de valor del arte tiene un recorrido mucho más amplio: el papel de galeristas y coleccionistas también es clave dentro del patrimonio artístico colectivo.

 

El coleccionista de arte como mecenas y, el galerista, como agente esencial en la promoción de artistas y en el diálogo con coleccionistas.

 

Los Premios Arte y Mecenazgo, en suma, quieren prestigiar la dedicación y la generosidad de aquellos que han contribuido de forma especial al patrimonio artístico colectivo con las categorías de Artista, Galerista y Coleccionista.

 

 

Desde su creación en 2011, se conceden a profesionales de ámbito estatal para reforzar la creación artística española, valorando por encima de todo el conjunto de su aportación, la calidad mantenida a lo largo de su trayectoria y su implicación en el impulso y dinamización del arte y la cultura.

El pasado 23 de marzo se fallaron en Madrid los Premios Arte y Mecenazgo 2015. En esta ocasión, el jurado, que para cada categoría está formado por tres expertos de contrastada experiencia, premió a Antoni Miralda como Artista, CarrerasMugica como Galerista y Fundació Sorigué como Coleccionista.

 

Antoni Miralda (Terrassa, Barcelona, 1942) es un creador versátil, ingenioso y genial, autor de una obra arriesgada, pública y lúdica, consolidada a lo largo de más de 40 años. Formado desde comienzos de los sesenta en los más prestigiosos centros artísticos de Barcelona, Madrid, París, Londres y Nueva York, centra su obra en el estudio de la memoria inmaterial, la alquimia de las metamorfosis o la liturgia de las ceremonias y los rituales, y lo hace a través de un lenguaje muy personal que le permite reflexionar sobre la capacidad de transformación del arte más allá de los recintos cerrados. De entre sus primeros trabajos destacan los Soldats Soldés (1967-1972), un conjunto de obras en las que utiliza cientos de soldaditos blancos en “assemblage” como denuncia hacia el mundo militar.

 

En su obra la comida aparece como referencia permanente: es a partir de los sesenta cuando el artista empieza a utilizar sus ‘objetos comestibles’,

a realizar proyectos introduciendo el ceremonial de la comida como elemento creativo. Patriotic Banquet (Nueva York, 1972), Wheat & Steak (Kansas City, 1981) o la creación junto con Montse Guillén del reconocido restaurante ‘El Internacional’ en Tribeca, Nueva York (1984-1986), son algunos de los ejemplos de su exploración del concepto de “comida como cultura”.

 

Con sus objetos, ‘mixed-media’, happenings o instalaciones, la obra de Miralda forma parte de importantes colecciones, ha estado expuesta en numerosos museos y presente de forma regular en galerías y citas artísticas de todo el mundo, como la Bienal de Estambul de 1997 y la Expo 2000 de Hannover. El jurado en la categoría de Artista de los Premios Arte y Mecenazgo, formado por Francisco Calvo Serraller, María de Corral y Bartomeu Marí, ha decidido premiar la obra de este artista por su importancia, su coherencia y su autenticidad. El premio está dotado de 50.000 euros —20.000 deben destinarse a la producción de un libro de artista—.

 

En la categoría de Galerista, Rosina Gómez-Baeza, Juan Ignacio Vidarte y Mario Rotllant, los tres miembros del jurado, fallaron a favor de Pedro Carreras e Ignacio Mugica, fundadores de CarrerasMugica, por haber consolidado la galería bilbaína como referente en el ámbito de las galerías de arte contemporáneo en el País Vasco y en España. CarrerasMugica, con una línea discursiva, una programación y una orientación coherente, rigurosa y sólida, recoge y proyecta lo mejor de la herencia de la escultura vasca, a la vez que trabaja para difundir la obra de artistas internacionales en nuestro país.

 

Las obras de creadores de una generación única como Txomin Badiola, Itziar Okariz o Xabier Salaberria se alternan en la programación de CarrerasMugica con las de nombres míticos de la galería, como Eduardo Chillida, Rita McBride o Jessica Stockholder.

Asimismo, el espacio expositivo propuesto por CarrerasMugica, tres ambientes que se funden en uno, permite a la galería romper la clásica estructura tradicional para crear un nuevo concepto de galería que invita al ciudadano a entrar y disfrutar del arte.

 

En definitiva, CarrerasMugica ha sabido destacar en el sector del arte contemporáneo como dinamizador de la escena cultural, con una ambiciosa propuesta de programaciones diversas y proyectos de muy diferente recorrido, siempre con el compromiso de descubrir y acompañar a artistas emergentes en su trayectoria a través de una red de colaboraciones con instituciones culturales de primer nivel. Una mirada a la carrera de los artistas representados por la galería constata la habitual presencia de éstos en museos y citas artísticas internacionales. La dotación del premio en la categoría Galerista es de 40.000 euros, que deben emplearse en la elaboración de un proyecto que contribuya a la difusión o internacionalización de la galería.

Por último, el premio al Coleccionista es honorífico, y reconoce la singularidad y el valor artístico de una colección. Es el caso de la Fundació Sorigué, cuya trayectoria ha sido premiada este año.

 

Julio y Josefina Sorigué iniciaron la importante labor artística de la fundación homónima en el año 2000, cuando decidieron donar su colección privada, consistente en una muestra de la pintura del siglo XIX español.

Desde entonces la colección de la Fundació Sorigué ha reunido más de 450 obras de artistas internacionales, y se considera una de las colecciones privadas más destacadas de España.

 

El criterio que se ha seguido al adquirir una obra se basa en la calidad de la misma y en la valoración de lo que ésta puede aportar al conjunto ya existente.

Así, obras singulares de la producción de cada artista se agrupan naturalmente entre ellas para formar pequeños conjuntos de obras de gran calidad, que dotan a la colección de un interés emocional, sensitivo y esencialmente humano. Obras de gran formato de Anselm Kiefer, películas y dibujos de William Kentridge, esculturas de Doris Salcedo o grafitos, pinturas y una escayola original de Antonio López García forman parte de la notable colección de la Fundació Sorigué.

 

El jurado de los Premios en esta categoría, formado por Carlos Fitz-James Stuart, Duque de Huéscar, Felipa Jove y Joan Uriach, realza el extraordinario compromiso y la gran contribución que representa la actividad coleccionista de la Fundació Sorigué, una actividad que continua con el lanzamiento de un nuevo proyecto.

PLANTA es la innovadora propuesta que, a partir de la colección, trata de crear un aporte social, educativo y transformador de los contextos en el que la Fundació Sorigué actúa. Ubicado en Balaguer, en la provincia de Lleida, PLANTA es un espacio pensado para generar la convivencia entre arte, arquitectura, ciencia, talento, empresa e innovación, un punto de encuentro para escuelas, universidades y la comunidad local.

Antoni Miralda, CarrerasMugica y Fundació Sorigué son un indudable activo en el sector del arte que hay que ensalzar, preservar e impulsar. Así lo ha decidido en 2015 la Fundación Arte y Mecenazgo, orgullosa de poder, a través de estos Premios, ejercer de mecenas en primera persona, esperando poder estimular a entidades, organizaciones e instituciones a que se sumen a la labor de protección del patrimonio cultural.